Nassib Neme respondió con dureza a las declaraciones de José Pileggi sobre su gestión al frente de Emelec. Pileggi había asegurado que recibió un club “quebrado” y que dejó la institución organizada y ordenada, afirmaciones que fueron rechazadas por el expresidente azul.
Neme sostuvo que Pileggi no aportó dinero al club y cuestionó la administración de los recursos durante su período, que se extendió desde noviembre de 2022 hasta octubre de 2024. Según el exdirigente, su sucesor recibió una institución estructurada y con activos que respaldaban las obligaciones de corto y largo plazo.
Uno de los principales cuestionamientos de Neme apunta al patrimonio. Aseguró que durante la administración de Pileggi se incrementaron los pasivos, se desatendieron obligaciones y Emelec perdió activos relacionados con jugadores que, según su versión, terminaron saliendo sin generar ingresos para el club. Estas afirmaciones forman parte de la disputa entre ambos expresidentes y no constituyen por sí mismas una auditoría independiente sobre las cuentas.
La discusión toma mayor relevancia por la situación financiera actual de Emelec. Un reporte reciente de Primicias señala que el déficit presentado por la dirigencia en julio de 2026 alcanzó los USD 35,82 millones, mientras que el pasivo al cierre de la administración Pileggi había sido registrado en USD 27,60 millones. Esto muestra que la crisis económica del club tiene una evolución que abarca distintas administraciones y no puede atribuirse únicamente a un período presidencial.
La confrontación entre Neme y Pileggi vuelve a poner sobre la mesa una de las grandes discusiones del Bombillo: qué administración dejó las bases de la actual crisis financiera y cuánto corresponde a cada gestión. Mientras Pileggi defiende el legado de sus casi dos años al frente del club, Neme cuestiona duramente sus declaraciones y reivindica la situación económica que, según él, dejó en 2022. La polémica está lejos de terminar y vuelve a colocar las finanzas de Emelec en el centro del debate.